
Ahorro. El gasto público puede afectar el nivel o capacidad de ahorro de la población, en vista a que el gasto publico esta financiado por lo general por ingresos provenientes de los impuestos. Al incrementar los impuestos, se deja a la población con una menor parte de sus utilidades lo que disminuye su capacidad de ahorro.
Inversión. Como la inversión en buena parte depende del nivel de ahorro de la población, al disminuirse el nivel de ahorro por las causas ya expuestas, se afecta la capacidad para invertir. Si no se ahorra, no habrá recursos para invertir.
Luego ¿Qué fomenta la disminución del gasto público? La disminución del gasto público fomenta un descenso en el precio de los impuestos lo que conlleva un aumento del ahorro de las personas y por tanto de la inversión de las mismas en el mercado, lo que de nuevo nos lleva a modelo circular de la renta en el que las compras se relacionan con más dinero, más dinero con más producción y más producción con más empleo, y todo ello con un aumento del PIB o una reducción del déficit.
Sin embargo, el gasto público también tiene una cara positiva: El gasto público es una fuente importante de generación de empleo, tanto así que son muchas las regiones del país donde la única fuente de empleo es precisamente el estado. La economía se puede acelerar o desacelerar según el estado decida gastar más o menos. La producción del país puede verse fuertemente influida por el gasto publico lo que de forma indirecta tiene efecto sobre el nivel de empleo.
En conclusión la reducción del presupuesto del gasto público aunque es algo exagerada puede venir bien si se bajan los impuestos, se aumenta el ahorro y, en consecuencia, se realiza mayor número de compras que hagan funcionar el flujo circular de la renta hasta que todo se estabilice.
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